En esta época del año normalmente los propósitos físicos y financieros de muchas personas han quedado como una promesa más sin cumplir; ahora, si todavía mantienes la intención de cumplir estos propósitos que te lleven a sentirte pleno, saludable y financieramente estable, te tenemos una gran noticia ¡todavía es posible! Pero solo si tienes el compromiso contigo mismo de cumplir con el resultado, es decir, ser constante y alinear tus acciones en el día a día para alcanzar tus objetivos.

Lo primero, es dejar las excusas a un lado, estas en ocasiones se convierten en mecanismos de defensa para auto-sabotearnos, es importante que identifiques por qué das excusas. Usualmente, las personas se excusan por dos razones, por el miedo al qué dirán o a equivocarse. La única salida es hacerte responsable de tus acciones y asumir las metas como un compromiso propio y no con los demás.

Vive un día a la vez, realiza pequeñas acciones diarias, lo más importante es que no pares, no se corre una maratón de un día para otro y no se es millonario de la nada. Recuerda que es mejor hacer poco todos los días que mucho un solo día y así lograr resultados en cualquier proyecto.

El mejor aliado de la constancia es la organización… planea. En muchas ocasiones se abandonan las actividades porque son fáciles de desplazar de la rutina diaria; haz un cronograma y organiza tus tareas del día, define lo que haces e incluye las acciones que están enfocadas a cumplir tu propósito.

“La disciplina tiene el potencial de crear futuros milagros”, Jim Rohn. La disciplina constante significa que actúes de acuerdo con lo que deseas y lo que proyectas; por ejemplo, si el propósito es mejorar tu estado físico te propones trotar todos los días, sin embargo, al tercer día te despiertas muy cansado o está haciendo frío; ese es el momento en el cual se pone a prueba esa decisión y es cuando lo que anhelas debe ser más poderoso que cómo te sientes en ese momento.

Sueña en grande, visualiza una mejor calidad de vida, mereces cumplir tus propósitos. La única persona que puede interponerse entre tú y tus sueños eres tú mismo, por esta razón, proyecta propósitos saludables en todas las áreas de tu vida: física, mental y financiera. Crea un plan y cúmplelo, para todo esto busca las herramientas y los socios ideales.