Luz. Durante el día contamos con uno de los elementos vitales más importantes: la luz solar.

La cual proviene de la única fuente de energía de nuestro sistema solar, el Sol. Gracias a esta estrella, en los seres humanos encontramos beneficios importantes para mantenernos vivos. Exponernos a la luz de sol, de forma correcta y moderada tiene propiedades curativas  y preventivas de enfermedades.

El estilo de vida moderno nos obliga a pasar la mayor parte del tiempo en interiores, generando dependencia a medicamentos a causa de malestares, cuando la respuesta es tan sólo exponernos con mayor frecuencia a  la luz del sol. Una correcta exposición a esta importante fuente de energía, nos brinda excelentes beneficios y dependiendo de nuestra edad y tipo de piel podemos recibir esta energía por periodos de 10 a 15 minutos para ancianos y 20 a 25 minutos para jóvenes. Por otro lado las pieles más oscuras, producen menos vitamina D, necesitan de una cantidad de luz mayor, respecto a las pieles claras.

La vida al aire libre tiene muchas ventajas pues la luz del sol es directamente responsable de la producción de vitamina D en nuestro cuerpo. Aunque esta sustancia viene producida, casi por completo, por lo que comemos, es activada sólo gracias a los rayos de luz solar. Entre sus beneficios podemos destacar que sirve para fijar el calcio en los huesos, previene los resfriados, regula el buen funcionamiento del hígado e intestino, reduce el riesgo de Parkinson y ayuda en la quema de grasas. Está implicada en el correcto desarrollo muscular en la adolescencia y regula el colesterol, entre muchos otros beneficios.

Cuando cae la noche, nuestro cuerpo detecta la ausencia de luz y gracias a los rayos recibidos durante el día mantiene su metabolismo, pero en la oscuridad también necesitamos de una buena fuente de luz. Una muy buena y saludable es la luz de espectro completo, ya que es menos estresante que otras luces artificiales como las fluorescentes, pues ayudan a replicar la luz solar natural, reducen los niveles de melatonina y hormonas de cortisol en el cuerpo y por lo tanto generan una mayor sensación de tranquilidad. También ayudan a reducir la fatiga visual, dolores de cabeza y agotamiento. Al igual que luz del sol, influyen en el sistema inmunológico, ayuda a disminuir los problemas de presión arterial y a disminuir el insomnio.

El uso de las lámparas de espectro completo se utilizan como una forma eficaz de terapia de luz para tratar a personas que sufren de depresión por ejemplo.  El uso en las oficinas también soporta el bienestar en el mental y el físico de los empleados, pues ayuda en la reducción de la tensión de trabajo y la irritabilidad, y aumenta los niveles de energía y concentración. Naturalmente produce un rendimiento de trabajo mejorado y un ambiente más neutralizado.

Además de todo esto, las bombillas y lámparas de espectro completo tienen muchas cualidades positivas, pues son de larga duración y respetan el medio ambiente gracias al bajo consumo que generan.

Cuidar la iluminación de los espacios donde pasamos la mayor parte del tiempo, es parte de cuidar nuestra salud y nuestro bienestar